Rev. Michelle Vargas

Rev. Michelle Vargas

Tesorera Nacional – Concilio Pentecostal La Senda Antigua
La Rev. Michelle Vargas nació en Puerto Rico el 30 de agosto de 1983. Desde hace más de 25 años está unida en matrimonio al Pastor Adán Matta, con quien comparte no solo una hermosa familia, sino también el llamado y compromiso de servir al Señor y a su obra. Juntos son padres de tres hijos: Adanis, Esteban y Paola.

En el año 2006 obtuvo su grado universitario en Caribbean University, especializándose como Maestra de Matemáticas a nivel secundario. Actualmente desempeña su profesión docente en la ciudad de Allentown, Pennsylvania, donde continúa ejerciendo su vocación de educadora con dedicación y excelencia.

Junto a su esposo, el Pastor Adán Matta, la Rev. Michelle Vargas participó en la fundación de la primera Iglesia Pentecostal La Senda Antigua en Pennsylvania, estableciendo una obra que continúa sirviendo a la comunidad y proclamando el mensaje de Jesucristo.

Desde octubre de 2017, la Rev. Michelle Vargas ha tenido el privilegio de ser elegida y reelegida como Tesorera Nacional del Concilio Pentecostal La Senda Antigua.

Desde el inicio de su gestión como Tesorera Nacional, su visión ha sido desarrollar un sistema financiero sencillo, organizado, transparente y accesible, que facilite la continuidad del trabajo administrativo.

Su misión va más allá de administrar recursos. Su deseo es contribuir a que la obra del Señor sea fortalecida y consolidada económicamente, permitiendo que el Concilio continúe levantando nuevos lugares de predicación, apoyando a los pastores y brindando asistencia cuando sea necesario.

Con una combinación de fe, organización, preparación profesional, liderazgo y compromiso ministerial, la Rev. Michelle Vargas continúa sirviendo con la convicción de que los recursos puestos en las manos de la obra de Dios deben ser administrados con sabiduría, integridad y excelencia.

Su mayor deseo es que, a través de su servicio, el Concilio Pentecostal La Senda Antigua continúe creciendo, fortaleciendo sus iglesias y ministros, estableciendo nuevas obras y llevando el evangelio de Jesucristo a más vidas.

Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre.” — Hebreos 6:10